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miércoles, 25 de noviembre de 2015

El teatro de Isabel I (finales del s.XVI hasta mediados del s.XVII)

El teatro isabelino engloba a todas las obras dramáticas escritas y representadas durante el reinado de Isabel I de Inglaterra. En Inglaterra hubo un importante desarrollo cultural, que se manifestó en la gran cantidad de autores dramáticos, músicos, poetas y pensadores que surgieron. Dentro de todos ellos va a resaltar la figura de William Shakespeare. Otros autores que se destacaron en esta época fueron Lyly, Christopher Marlowe y Ben Johnson.
El gran desarrollo cultural que se dio en Inglaterra tuvo su mayor expresión en la difusión y expansión de los teatros populares, y el altísimo nivel de producción dramática. Las obras eran representadas en los patios de las posadas (los corrales de comedia), pero estos lugares no eran muy adecuados, ya que el movimiento y la actividad de los corrales dificultaban la representación, y a su vez, en las reuniones multitudinarias había una mayor posibilidad de contraer la peste.
Para evitar eso se construyeron a las afueras de las ciudades unos edificios destinados exclusivamente a las representaciones. Uno de los teatros más famosos de Londres fue el The Globe, construido en 1599 y ubicado, como el resto, fuera de la ciudad, para evitar problemas con el Ayuntamiento de Londres, y fue el preferido de la compañía de la que formó parte William Shakespeare. Las obras se representaban generalmente en los meses más cálidos, ya que una zona estaba al aire libre.
No había, prácticamente, escenografía: sólo algunos accesorios o paneles. Los lugares en donde iba ocurriendo la obras se describían en ella, o se pasaba un cartel que indicaba cuándo había un cambio de espacio. Debido a ello, la forma en cómo el actor interpretaba a su personaje, era de vital importancia.
En un principio, la condición social de los actores, no se distinguía fácilmente de la de un vagabundo o un mendigo. El oficio de autor dramático no estaba bien remunerado y todos los derechos sobre las obras pasaban a poder de las empresas que las representaban. Los escritores no disfrutaban del fruto de su trabajo, a menos que poseyeran acciones en la compañía, como era el caso de Shakespeare.
En cuanto a los actores, todos ellos eran hombres: las mujeres no podían actuar. En su lugar, adolescentes, o incluso nuños, interpretaban su papel. Generalmente, los actores se reunían en grupo y eran patrocinados por un noble.
El teatro inglés estaba basado en el teatro medieval y en las exigencias del público. Era un teatro en donde confluyeron la tradición popular medieval y la experiencia colectiva y social. A su vez, fue enriquecido por el Humanismo. Gracias a esta corriente, en ésta época el hombre pasó a ocupar el centro de todas las cosas: hubo una gran individualización.
Tras la muerte de Isabel I. en 1603, y el ascenso al trono de Jacobo I comienza para Inglaterra un período de fuerte crisis, que marcará el ocaso de una dinastía de los Tudor. Esto se reflejó en el teatro, que se volvió más oscuro y siniestro.



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