Dime algo sucio es una novela negra en la que hay una multitud de relatos que cuentan la vida de unos personajes cansados y desesperanzados, personajes oscuros y otros, simplemente, ambiguos, dobles vidas, de finales infelices, la mentira, la traición y los engaños. Es una novela de personajes rotos, con vidas que no funcionan como deberían, donde la esperanza de un futuro mejor es un lujo que no se pueden permitir. No hay resolución del misterio, no hay un detective, un profesional o un aficionado que haga de héroe.
La vida de los personajes son historias simultáneas que poco a poco se van entrecruzando para crear una perspectiva distinta de lo que se ha ido contando a lo largo de la historia.
El autor recrea de una manera personal la ciudad de Orense, construyendo así un escenario diferente a la visión del resto de las personas, creando así su propia versión de esta ciudad, cambiando a la vez también su nombre, llamándola así Oregón.
La forma en la que la novela está escrita, en pequeños capítulos, hace que crezca la sensación de que tienes una información incompleta, de estar viendo sólo algunos retazos de unas historias mucho más complejas e interesantes. Y esa forma de estar escrita te engancha y te hace leer el resto del libro con mucha más facilidad, quedando con las ganas de saber que le ocurre a los personajes.